martes, 9 de agosto de 2016

37

Estaba evitando aceptarlo, sintiéndome mal por mí misma, negando mi nueva realidad. Pero creo que ya es hora.

Ya es hora de que termine de entender que nuestro futuro no era juntos. Y que todo lo que había planeado para los dos ya no va a suceder; toda la gente que íbamos a conocer, todo lo que íbamos a aprender, cómo finalmente iba a conseguir un lugar que sintiera como mío.

Es hora de aceptar que los dos años que pasé intentando que estuviéramos juntos, hay que dejarlos atrás.
De aceptar que probablemente el camino contigo iba a ser mucho más fácil, pero no iba a ser el correcto para mí. O algún otro argumento de mierda igual de jipi.

Tengo que dejarte ir, porque no vamos a estar juntos. Más por ti que por mí, pero definitivamente porque no convenía.
Tengo que empezar a buscar mi camino en otra parte y llevas 3 meses impidiéndomelo.
Llevas 3 meses apareciendo constantemente, recordándome todo lo que me voy a perder, las clases que ya no voy a tomar, los clubs de los que ya no voy a formar parte, las calles por las que ya no voy a caminar. 

Explotando la burbuja de felicidad que me mantuvo cuerda durante todo el año pasado. Porque, después de todo, resulta que el universo no te trata bien después de haberte pisoteado un rato. No es así de trivial.

Porque a lo mejor estaba aspirando demasiado alto. Esperando que una solución milagrosa apareciera del cielo y me pagara la matrícula.
Pero no apareció, Boston. Y la jeva pelabolas ha de aceptar su realidad. 
Aunque se me haya roto un poco el corazón, prometo que ya (eventualmente) no voy a llorar más.

Te voy a dejar ir, igual que tú hiciste hace ya rato conmigo.
Tú y yo no encajábamos, eso lo entiendo ahora. También entiendo que no soy especial un carajo, soy floja. Y si sigo llorando por ti, más nada va a pasar.

Entonces, eso. Quédate con tu poca humedad y con tus nevadas de mierda en invierno, y con tus estudiantes snob a los que odio en secreto sólo porque aún les tengo envidia.
Quédate con tus langostas desabridas y tus parques innecesariamente verdes.

Ahorita no, pero ya pronto dejo de extrañarte.

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