jueves, 19 de junio de 2014

15

Te esperé otra vez, Julia. En aquel parque de mala muerte que te encantaba y al que me obligabas a ir un día sí y luego el siguiente. 

Te esperé bien vestido porque hoy era el día, hoy era nuestro día. Y no te creas que fue fácil, mucha gente intentó jodérmelo, ¿o es que crees que me eché el café encima? No, Julia, intentaron dañarme el día, pero no los dejé.

Era la tercera vez que intentaba esto, y te lo había prometido, que hoy era el día. El jodido día que perdí mi libro favorito en el metro, esa copia gastada de El amor en los tiempos del cólera que tenía desde los 14 y que había robado de alguna biblioteca familiar. Lo perdí, Julia, lo perdí. Por suerte siempre ando con dos libros encima, no quería que me vieras de mal humor.

Cuando llegué al parque aún estaba soleado, me quité los zapatos para no ensuciarlos de grama y completar la mancha ya seca de mi camisa, me senté. Saqué mi libro de repuesto e imaginé que era mi favorito, imaginé que la mancha de café ya no estaba, imaginé que llegabas pronto.

Pero decidiste no llegar nunca, Julia.

Y yo decidí nunca irme.

lunes, 2 de junio de 2014

14

Tengo más de un mes sin escribir.

Creo que debería cambiarle el nombre al blog, "Sitio de la internet abierto y usado sólo de vez en cuando para proclamar becerradas y nunca para su función inicial" suena más apropiado.

Lo peor es que siento que este blog, este pequeño espacio de la amplia red mundial, me define más que cualquier otra cosa en la vida. Y me da un mieeeedo la vaina. Si tengo un blog, en el que no escribo, pero soy la jeva que quiere escribir para vivir, pero no escribo, ¿entonces quién coño soy?

Soy la jeva que no se ha bajado música nueva en los 5 meses que van de año. Mentira, me bajé el nuevo álbum de The Black Keys pero jamás me digné a descomprimirlo, así que igual no cuenta.

Soy la jeva que se niega a llegar temprano a cualquier sitio, la que sale de su casa 5 minutos antes de la hora a la que debería haber llegado, soy la jeva que deja a todo el mundo embarcado y también la jeva a la que le sabe a mierda.

Soy la jeva que llega a escribir al blog una vez al mes porque mi fan número 1 (y probablemente el único) me escribe mensualmente para putearme por no estar escribiendo. Mi hermano es lo más.

Soy la jeva que no deja de escribir historias de amor frustrado, de obsesiones ligeras, de Florentino y de los vómitos verdes y me odio un pelo por eso.

Soy la jeva que se inventa historias finas para no afrontar realidades de mierda.

Soy la jeva que no deja de quejarse. Mírenme (y léanme) quejarme ya mismo. Igual esto de venir a quejarme al blog ya es como tradición. Queja, quejándome, quejumbrosa, quejona, quejación, quejestamierda.

Es en Junio cuando el blog cumple cinco años. Que bolas. No sé cómo esto tiene que ver pero me acabo de acordar y me pareció relevante acotarlo.

Soy la jeva que celebra el cumpleaños de su blog depresivo y descuidado.

Feliz cumpleaños, blog.