miércoles, 5 de diciembre de 2012

De mí II

Últimamente me ha dado por escribir cartas. O cuentos cortos en segunda persona, no sé. No, no, si sé, son cartas; cartas con libertad creativa para todo el mundo. 
No me gusta publicarlas porque no quiero que nadie se sienta aludido. Herir susceptibilidades me sabe muy a mierda, pero igual, para no dar explicaciones, así todo es más fácil.
Sí, también te escribí una a ti. Y a ti y a ti. Hay muchas, no es la gran vaina.
Extraño mucho a mi perro. Una de las cartas es para él, pero esa sí es importante. Igual él está bien, yo siempre decía que si algún día se lo robaban, se iría tranquilo. No se lo robaron, pero sí se fue.
Me había prometido que este año escribiría más en el blog. No sé si ésta es una excusa de entrada para hacer espacio. Si quiero engañarme es muy mi peo de todas formas.
Creo que sí estoy escribiendo más y me estoy tomando todo más en serio. Siento que voy bien, estoy empezando a gatear, ya no le tengo miedo al piso. 
En tres meses se viene lo verdaderamente bueno.

De cosas que sé y de otras miles que no sé.

Punto.