viernes, 5 de octubre de 2012

Carta

Hola Andrés. 

Se que hacía tiempo no escuchabas de mí, pero igual te escribo esta carta para despedirme.
Quería que supieras que ya no hablo de ti todo el tiempo, ni con desconocidos ni con nadie. Ya no busco que los demás te saquen a colación cuando yo no lo hago.
Quería que supieras que estoy mejor. Ya no espero encontrarte a donde quiera que voy, y si de repente me acuerdo de ti mientras manejo, en seguida trato de pensar en otra cosa.
Quería que supieras que cuando camino por Los Próceres en las tardes ya no extraño tanto nuestras conversaciones acerca de nada. Las canciones que planee por meses dedicarte ya no son para ti.
Tengo un miedo horrible, de mi futuro, de todo. Pero ya no quiero contártelo a ti. Igual saber que lo sabes me hace sentir un poquito mejor, me gusta pensar que en la distancia me apoyas a tu manera.
¿Sabes, Andrés? No eras necesario en mi vida. De eso me di cuenta después, me gusta pensar que no es demasiado tarde para hacer todas las cosas que dejé de hacer por ti.
Siempre serás un bonito recuerdo, pero nada más que eso. Espero que puedas entenderlo.

Te quise mucho.

Julia.