domingo, 18 de septiembre de 2011

De PEMDLC

A mí me encantaba Por el Medio de la Calle, como evento, como iniciativa y como algo totalmente diferente; y es que ¿A quién no? Cuando empezó tenía toda la intención de convertirse en el evento anual obligado para, de una vez por todas, demostrarle al mundo que Caracas sí se interesaba por la cultura. Pero poco a poco, ha dejado de ser así.

Desde el año pasado la cantidad de gente había aumentado brutalmente, más de lo que cualquiera se hubiera imaginado, y es comprensible. Lo que me sorprende es que habiendo vivido la experiencia del año pasado, no se hayan tomado las medidas necesarias para mejorar este año, porque si se tomaron no tuvieron mucho efecto.

PEMDLC dejó de ser arte y cultura para convertirse en ventas de *cualquier cosa en el mercadito*, curda y monte. Así mismo. Porque las posibilidades reales de quedarse en algún sitio a ver las exposiciones o escuchar la música eran prácticamente nulas.

Entiendo que algunas situaciones se salen de las manos de los organizadores, que son inevitables, pero creo que si el evento va a seguir es necesario que las cosas cambien, que sea repensado y replanteado; porque la esencia real por la cual nació PEMDLC ya no está, y no tiene ningún sentido seguir destruyendo Chacao (Sí, destruyendo) una vez al año sólo porque sí.

En lo personal, el año que viene ni se me ocurre aparecerme. De este año sólo me quedó la sensación de que estaba en un concierto masivo y la decepción de que una de las pocas iniciativas que hay en la ciudad se haya deteriorado.

Chimbo, chimbo.

Punto.

lunes, 5 de septiembre de 2011

De mí

-Odio tomar agua, en general, sólo tomo agua si es totalmente necesario.
-Me encanta ir a la carnicería. Desde pequeña voy a la misma, conozco a todo el mundo y me quedo hablando paja.
-No puedo sentarme a comer de espaldas a la puerta. Bueno, sí puedo, pero voy a estar incómoda todo el rato.
-Mi nombre está escrito sin tilde en todos mis papeles y me saca un poco la piedra, pero no pienso hacer nada para arreglarlo.
-En secreto odio un poco que me digan Sofía, suena demasiado formal, pero no sé presentarme de otra forma.
-Amo los acentos, en especial el cubano; y sé que si me mudara a alguna parte, mi caraqueño desaparecería en semanas.
-Tengo más lunares de los que puedo contar.
-Odio a Vargas Llosa desde que leí Travesuras de la Niña Mala, no sé exactamente por qué, pero lo odio.
-Amo demasiado el jugo de lechoza y lo defiendo a diario de la humanidad como un jugo incomprendido. Es mi fruta favorita y el aguacate mi vegetal favorito, los amo a ambos.
-Kristen Wiig es uno de mis modelos a seguir, me gustaría demasiado ser tan chistosa y tener tanta chispa como ella.
-Le tengo pánico a los insectos, miedo, pavor; en parte porque soy increíblemente alérgica a las picadas. La naturaleza y yo no somos grandes amigas.
-Mi color favorito es el rojo, como la pared de mi cuarto y mi sillón.
-Amo profundamente a Jorge Abner Drexler Prada, incluso más que al aguacate. Sí, así de mucho.
-Las posibilidades reales de que me deje crecer el pelo de nuevo son fantásticamente bajas.
-Hay canciones que tengo reservadas para el amor de mi vida, también tengo una lista de nombres en caso de que decidamos tener hijos. Y no, no las comparto con nadie.
-Uno de mis temores diarios es que alguien pueda leer mi mente. Puede que suene estúpido, pero en 1600 también el internet sonaba estúpido y aquí estamos.
-No me gustan los números pares.

No soy demasiado paciente o perseverante, pero mi blog llegó a su post no. 100

Punto.