martes, 23 de agosto de 2011

Del dormir

Creo que tengo sueños de fuga. Siempre he tenido sueños extraños de nada en particular, pero últimamente están más concentrados, son sueños de fuga literales.

He sido narcotraficante y contrabandista de cigarros, cómplice de una estafa gigante y cuasi-perseguida por un asesino en serie; en todos me voy a sitios remotos y conozco a muchísima gente. Pero no es que soy carterista, no, soy la chiva de los ladrones. Soy Joe Cabot en Reservoir Dogs, u O-Ren Ishii en Kill Bill, soy Ted Jones en Pineapple Express. La que manda a callar -matar- gente y saca a todos del país.

En mis sueños -medio criminalmente- suelo ser un pez grande en un estanque pequeño.

Punto.

miércoles, 10 de agosto de 2011

De caprichos

A veces (todo el tiempo) soy demasiado empeñada con las cosas, pequeños caprichos temporales.

Los tengo desde que tengo memoria, podía pasar semanas comiendo solo mi nuevo cereal favorito. Justo como ahora siento extrema necesidad de estrenar la ropa nueva apenas la compro, uso por días mis nuevos zapatos favoritos o escucho 20 veces seguidas la canción perfecta que acabo de descubrir.

Suelen aparecer más seguido en vacaciones, cuando no tengo nada que hacer. El último agosto hice un mini mural con sharpie en mi closet -burdelindo cabe destacar- y justo ahora mi cuarto está lleno de flores de loto de papel porque acabo de aprender a hacerlas.

Siempre he sido así, temática, los temas vienen y se van justo por donde llegaron.

El asunto es que me cuesta horrores diferenciar entre las cosas que realmente me gustan y las que son sólo un capricho temporal, al menos al principio; por eso es que me cuesta aún más tomar decisiones, cuando no puedo ni confiar en mi (in)sano juicio. Mis caprichos me han convertido en la persona más indecisa de la tierra.

Creo que necesito un libro de auto-ayuda de esos tipo "Como mandar a la gente al carajo", o mejor aún, "Quién se ha llevado mi queso", nada más útil que visualizarte siendo un ratón atrapado en un laberinto para aclarar la mente.

Mis caprichos me hacen la vida feliz y triste al mismo tiempo.

Shopping -and blogging- are cheaper than a psychiatrist.

Punto.