sábado, 12 de febrero de 2011

De música

-O de Sofía contrarrestando la presión universitaria.-
De esa que te cambia los ánimos a diestra y siniestra. Siempre he creído que tiene cierta influencia sobre la gente.

Soy de las que anda molesta, escucha música bonita un rato y hasta ahí llegó todo, una seda otra vez; y ni hablar de cuando consigo música nueva, que se me alegra toda la semana. O ando tranquila por la vida, el shuffle se pone medio melancólico y se me viene el existencialismo encima.

Por eso últimamente resolví escuchar sólo música que me ponga de buen humor; llevo como un mes escuchando el mismo playlist pero es que me ha funcionado de maravilla. I'm a ray of fucking sunshine. Es empezar el día bien, que después se dañe en el camino es otra vaina, pero al menos intentar que vaya bien; estar frustrada por cualquier cosa y que algo me mejore el camino de regreso.

Leer normalmente hacía el trabajo, pero como ya nunca tengo tiempo y los audiobooks son extremadamente aburridos, ésto no cae nada nada mal. No estoy diciendo que hay que dejar de leer, por las cholas de Jesucristo, ¡LEAN!. Pero sí es una opción al caos mental usual.

Porque mira una no te me puede andar esperando a que los zoquetes le mejoren el día, una tiene que mejorarlo una misma. Y si te me dan ganas de llorar, pones lo melancólico y luego te me alegras otra vez.

Y si yo, pesimista como yo sola, ando en éstas entonces cualquiera puede. Eso sí, para que funcione bien, cantar super alto -preferiblemente no en público- ayuda. Con airguitars, airsax, airxylophone o aircualquiervaina.

Sé que no descubrí América, que muchas personas ya hacen ésto, pero a veces las cosas obvias son las que necesitan ser recordadas todo el tiempo.

Alégrense la vida, quiéranse un poquito chicovale.
Hagan unos playlists activos y me los pasan.
Y lean y monten bicicleta :)

Punto.


Soy tan mala que escribo en vez de estar estudiando jujuju. gentecaradura.com